Pensar en matemáticas no es pensar en números

¿De dónde vienen realmente los números y cómo llegan a nuestra mente? ¿Por qué algunas personas tienen facilidad para lidiar con ellos y a muchas otras les resulta tan difícil dominarlos? Este libro ofrece respuestas a estas y otras apasionantes preguntas que delinean lo que Stanislas Dehaene llama “el sentido del número”: nuestra capacidad […]

a través de El cerebro matemático: Como nácen, viven y a veces mueren los números en nuestra mente — Anna Forés Miravalles

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La Escuela que viene

Autor: Neurodiversos

La obsolescencia del actual sistema de educación está programada.
Estamos ante una revolución educativa  expansiva y embriagadora.
Los contenidos que los niños memorizan  serán en poquito tiempo solo recursos informativos necesarios para enfrentar nuevos retos.
Cuando los políticos, padres y profesores entendamos que las asignaturas son herramientas facilitadoras para el aprendizaje  y capacitación y no el objetivo de la educación, entonces y solo entonces, los contenidos serán , anhelados, deseados, disfrutados.
Basaremos la educación en la eficiencia del cerebro centrándonos en las Funciones Ejecutivas   que nos ayuden a planificar tareas, monitorizar resultados, autoevaluarnos, desarrollar la capacidad crítica, creatividad a puñados, resolver problemas, disfrutar del ocio, inhibir recompensas inmediatas, autocontrolarnos y ayudar a ser felices a otros. Con el autoconocimiento reconoceremos nuestras fortalezas y debilidades aprendiendo a apoyarnos en lo que se nos dé bien porque es la base de la autoconfianza y la propulsión a la creatividad. Dominar y llenarnos de conocimiento nos arma de recursos para explayarnos.
Encontraremos la espiritualidad / meditación  como reguladores del ánimo y sentirnos en armonía con el mundo que nos ha tocado vivir.
Las matemáticas serán una herramienta maravillosa para resolver situaciones y problemas que nos afecten directamente. Hay que tener cuidado porque aprendemos los errores de la misma manera que aprendemos la solución correcta, luego para evitar fracasos tan terribles que estamos teniendo en las ciencias empíricas, debemos clarificar y facilitar  la meta a la que se debe llegar si no es capaz por sí mismo. La frustración bloquea, ¿y si empezamos  por la solución? El fracaso escolar es lo obsoleto del método empleado.
El lenguaje será la herramienta perfecta para poder expresar lo que siento, quiero, pienso, ideo y comunico. La gramática se necesitará para expresar todo ello y  llenará de gozo  porque mientras más bonito se escriba más placer generará y más emocionantes serán los escritos.
Los idiomas antes de los dos años serán el recurso para ampliar nuestro horizonte. Conocer el lenguaje de un país es conocer más que un código de comunicación. Hablar  una lengua es entender los comportamientos que expresan los pensamientos. Seremos más solidarios, inclusivos y globales.
Se tendrá la obligación de aprender  lenguaje musical (que además es un código universal) y un instrumento  porque son  destrezas que  nuestro cerebro necesita para expresarnos y disponer del cuerpo con todo su potencial.  El autocontrol  y el esfuerzo contribuyen a la armonía siendo esta el  soporte  para el aprendizaje cognitivo y hacernos seres emocionalmente equilibrados y disfrutar aún en la adversidad.
Porque no estamos solos,  porque nos descubrimos en contacto con los demás, discutiendo, debatiendo, negando o admitiendo y formándonos criterios personales y porque aprendemos comunicándonos,  necesitamos de los otros. La evolución nos configuró un cerebro social y no podemos aprender en soledad.
Nacemos muy desvalidos y con lo mínimo para sobrevivir. Los millones de neuronas con las que nos presentamos al mundo nos aseguran que podemos aprender a lo largo de todo nuestro desarrollo y, gracias a la plasticidad neuronal,  aprender durante toda nuestra vida.
Los contenidos no pueden ser un aprendizaje puntual ni aislado sino basado y apoyado en los aprendizajes previos, determinando los periodos críticos,  donde las neuronas son más plásticas para ciertos aprendizajes. Respetando los propios ritmos y teniendo en cuenta las debilidades y fortalezas personales. La neurodiversidad será  el fundamento de la inclusión.
El ejercicio físico y el reposo serán tenidos en cuenta por su efecto en la consolidación de la información y que ésta se convierta en  aprendizaje.
El olvido no será castigado sino que lo tomaremos como aquel medidor de lo prioritario.
El error será una  herramienta para llegar al  autoconocimiento y en el aprendizaje tendrá más relevancia la metacognición.
La evaluación  será   la revisión del proceso de enseñanza más que los resultados, aunque estos determinarán la excelencia.
Llegaremos a entender que  los aprendizajes son fruto de la experiencia, de la manipulación con el medio, de la curiosidad que nos despierte, de la emoción  que nos embriague y de la mentalidad de crecimiento que nos inspire. Todo ello será posible si desviamos la importancia que le otorgamos a las asignaturas y las concebimos como herramientas de aprendizaje.
La obsolescencia de la actual educación empezó su cuenta atrás.