Neurodiversos y tolerantes

Autor: Neurodiversos

Es urgente que enseñemos a nuestros hijos/alumnos a encajar que no todos pensamos igual.
Hay una actitud infantil y que demuestra poca inteligencia cuando se retira el saludo o la palabra por el simple hecho de opinar distinto.
Los pensamientos surgen de las experiencias e información que recibimos del medio. Pueden generarse ideas parecidas o distantes , dependiendo del ambiente en el que nos educamos pero no tienen por qué separarte de las personas con las que convives.

No entender esto es de cerebros poco flexibles que eluden a toda costa salir de su zona de confort y evitan generar pensamientos nuevos que le vengan a tumbar sus sólidas ideas. Estas personas no suelen aportar soluciones diferentes y cansa su discurso. Son bloqueados por una fuerza centrífuga que autogeneran desde sus pensamientos estáticos.

Einstein decía que si queremos soluciones distintas hay que hacer cosas distintas también. Observar el problema desde otra perspectiva, cosa que hacen muy bien los niños y que los adultos somos incapaces de hacer por culpa de los patrones convencionales que hemos ido adoptando por propia voluntad.
Hay quienes aún pensando diferente logran tener una convivencia fluida. Son los tolerantes. La tolerancia invita a salir de tu zona de confort y comunicar lo que piensas, discutir y debatir que es buenísimo para aprender y mantener el cerebro joven de por vida. Y además ceder para caminar en otra dirección a la que nos enclava.

La inflexibilidad mental no es creativa. Hay que propiciar el pensamiento paralelo y lateral. Ponernos en el lugar del otro y entender las experiencias que le han hecho ser el adulto que es, ayudará a tener una adultez empática y tolerante. Es la base para trabajar conjuntamente.

Conocernos es importante, pero entender el proceso por el que se llega a ser alguien diferente a ti es crucial para la socialización.

La tolerancia es requisito indispensable para la convivencia.