Percepción Sistémica e Innovación Educativa

 

Las personas que dirigen mejor sus vidas hacen  una lectura de los hechos  que, junto a la experiencia acumulada les capacita para predecir y aconsejar bien. Son visionarios y el tiempo los pondera puesto que al rescatar sus pensamientos,  comprobamos que estaban en lo cierto.  Sus decisiones  fueron altamente creativas  y sorprendentes con las consiguientes dudas de  quienes  no han tenido esta  habilidad de ver más allá del momento siguiente. Pero aún con esta cualidad,  para poder  asegurar el futuro de la empresa hay que tener en cuenta el ambiente en el que a diario se convive y los recursos reales e inmediatos  con los que cuenta la empresa.

Hay otro tipo de jefes que tienen categoría de  genios son los que obran  verdaderos milagros con pequeñas pero cruciales aportaciones. Son personas que tienen percepción sistémica.  El pensamiento sistémico es la actitud del ser humano, que se basa en la percepción del mundo real en términos de totalidades para su análisis, comprensión y accionar.

Una empresa que cuente con  jefes con  percepción sistémica   tiene muchas oportunidades de progresar y ser puntera. No solo analizan los recursos que tienen sino todas las interrelaciones del medio en el que actúan.

La percepción sistémica embriaga también el mundo científico abandonando las leyes newtonianas  y aceptando unánimemente un emergente paradigma en el que considera como un sistema dinámico  a la naturaleza y cuyos   cambios continuos son la manera de autoorganizarse. 

¿Qué nos aporta a la educación la percepción sistémica? 

Llevamos ya varias décadas que  diversas corrientes vinculadas a la pedagogía crítica y la sociología de la educación vienen  expresando su preocupación por el estudio de los fenómenos educativos desde una visión mecanicista y fragmentada que no tienen en cuenta el conjunto de factores que influyen en el  desarrollo del niño, con su máxima expresión en la medida de la inteligencia. Los detractores de los test de inteligencia tienen un fundamento compartido con el pensamiento sistémico, ni más ni menos  que la percepción holística ( en conjunto)  que  sienta las bases de una revolución científica basada en la ecología profunda, término atribuido a Naess (1973), el cual sostenía que los seres humanos, al igual que todos los sistemas vivos, coexisten y se automantienen a través de una red de relaciones de interacción e interdependencia.

Rimari (2003) sostiene que una innovación sería definida como el ingreso de algo nuevo, dentro de una realidad preexistente. Al respecto, algunos estudios, tales como el de Monereo (2007), recomiendan: “no introducir innovaciones educativas muy alejadas de la realidad del centro educativo o proyecto académico, sino que estas mismas surjan a partir de iniciativas ya planteadas por la institución y que reconozcan la complejidad de las dinámicas particulares y generales que giran en torno a las problemáticas que pretenden atender”.

“La innovación educativa es la actitud y el proceso de indagación de nuevas ideas propuestas y aportaciones, efectuadas de manera colectiva, para la solución de situaciones problemáticas de la práctica, lo que comportará un cambio en los contextos y en la práctica institucional de la educación.  Imbernón (1996)  

Si la educación representa una de las principales plataformas para el desarrollo humano, desde este marco conceptual, toda iniciativa de innovación educativa deberá contemplar una visión de desarrollo humano integral, ya que entiende al ser humano y el fenómeno de la vida desde una perspectiva más amplia y global.

 

 

 

 

 

Fuentes :

Giovanni Sánchez Chacón, Revista Ensayos Pedagógigos. Volumen XI, N. 1, Enero-Junio 2016 (ISSN 1659-0104) URL: http://www.revistas.una.ac.cr/ensayospedagogicos

Rimari, W. (2003). Guía para la formulación de proyectos de innovación educativa. Lima, Perú: Asociación Cultural San Jerónimo.

Imbernon, F. (1996). En busca del discurso educativo. La escuela, la innovación educativa, el curriculum, el maestro y su formación. Buenos Aires, Argentina, Magisterio del Río de la Plata.

Monereo, C. (2007). La evaluación auténtica de competencias: Posibles estrategias. Recuperado de http://www.sinte.es/carlesmonereo/?page_id=101