¿Qué es el estado de flujo cerebral, la sensación de fluir?

Flujo, es un estado del cerebro que fascina a los científicos, Parece ser la fuente de la que fluye la creatividad. Fue identificada por primera vez por Mihaly Csikszentmihalvi en 1988.

Es la combinación de acción y conciencia. Desaparece el sentido de sí mismo y libre conciencia, el tiempo se dilata, ralentiza o acelera. El rendimiento se aumenta y aparece la creatividad.

Existe una explicación neurocientífica, neuroeléctrica. Parece ser un punto intermedio entre las ondas alfa (velocidad de 8 a 12 Hz ) y las theta (3-8Hz). Soñando despiertos.

Cuando estás en el borde del sueño, estás en ” theta “, donde las oscilaciones han ralentizado de 3 a 8 Hz.

Pero curiosamente, es en el medio de estos dos estados de ensoñación donde aparece el “fluir”. Este estado invita a un momento de inspiración o claridad: el momento aha! Y entonces, su cerebro despierta un instante de alta intensidad (ondas gamma cerebrales) que oscilan…

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Vídeo para entender la neuroplasticidad en casos prácticos

¿Quién puede más la emoción o la razón? — SciLogs: En las entrañas de la mente

Cuando los cerebros emocional y racional quedan desconectados, anatómicamente o funcionalmente, los instintos y la emoción dirigen el comportamiento. La razón, casi ni aparece, pues uno de sus inconvenientes, su talón de Aquiles, es que necesita tiempo para imponerse y las circunstancias extremas no suelen otorgarlo. a través de ¿Quién puede más la emoción o la […]

Aprender de memoria, ¿tiene sentido?

¿Ayuda automatizar aprendizajes?

 

Siempre, desde mi opinión personal, hacer aprendizajes automáticos va a tener dos efectos importantísimos para que el cerebro rinda mejor. Por un lado, los aprendizajes automáticos liberan a la memoria de trabajo de espacio y esfuerzo y, por otro, economiza el recurso limitado de la atención[1].

 

Mientras más aprendizajes automáticos tengamos más eficiente es nuestro cerebro. Al automatizar procesos estamos liberándole de esfuerzo  para hacer otras cosas. De que respiramos solo caemos en la cuenta cuando nos falta el aire. Ocurre con los profesores bilingües, si han automatizado la gramática y dispone de fluidez verbal, se pueden concentrar en responder a una pregunta en otro idioma. Si domino la técnica del tenis y no estoy contando los pasos y pensando en que me tengo que preparar para el golpe, puedo predecir los movimientos del contrario, ya desde que le devuelvo la bola y además crear una táctica. Con dominio del violín puedo expresar e inventar música dominando también el lenguaje musical. Manejando vocabulario, una gramática consecuente y recursos literarios suficientes, puedo elaborar ideas, crear y exponer pensamientos nuevos fluidamente.

Si los niños dominan el cálculo mental o  las tablas de multiplicar fluyen mejor en aquellas actividades que necesitan discurrir y razonar. Hay un periodo especialmente plástico en el que   son capaces de repetir miles de veces aquella actividad en la que quieren ser expertos. Llegan a  hacerse casi obsesivos y logran dominar una habilidad impensables para nosotros los adultos. Los 7- 8 años es un periodo sensible para aprender estos aprendizajes que requieren de repetición. No es de extrañar que sin saber de neurociencias los maestros decidieran que es la mejor edad para aprender las tablas de multiplicar. Lo que tenemos que hacer los maestros es hacer que disfruten con este aprendizaje.

Los niños se atascan en sus exposiciones porque no tienen recursos lingüísticos y se bloquean en la resolución de problemas porque derrochan tiempo en cálculos mentales fallidos. Llenémosle de recursos y herramientas cerebrales si queremos que expresen su creatividad y démosle la oportunidad de encauzar bien ese potencial que sabemos que tiene.

La concentración dirigida a un foco nos secuestra la atención y la neurociencia nos evidencia que no atendemos a dos focos a la vez sino que simultaneamos con el recurso  mental de la atención dividida y la alternante. La manera de simultanear tareas fácilmente es que algunas de ellas las automaticemos.

Un recurso muy útil  cuando los aprendizajes automáticos pueden traicionarnos son las autoinstrucciones. Es un habla interior que nos secuencia la acción para mantener la atención.

Si se resisten os comparto estos métodos de tablas basadas en economía de esfuerzo:

 

[1] Jesús Guillén https://escuelaconcerebro.wordpress.com/2012/03/04/la-atencion-un-recurso-limitado/

Si no soy como los demás, no lo pretendas, apuntes sobre neueducación

¿Qué nos aporta las neuroeducación a la educación?

  •  Sin duda más conocimiento que podrá o no traducirse en herramientas prácticas. El conocimiento tiene tres valores importantes que insuflan y fundamentan nuestro desempeño : seguridad, dignidad y proyección.
  •  Existen herramientas relevantes capaces de detallar qué sucede en nuestro cerebro y con nuestra bioquímica justo en el momento en el que   se aprende. Las experiencias que tenemos con el medio se cuelan a través de nuestros sentidos modificando nuestras células. De forma que cada vivencia por pequeña que sea cambia nuestra esencia.
  • Los maestros sabemos lo difícil que es captar y mantener la atención de nuestros alumnos desde siempre, más aún hoy cuyos tiempos de atención se han reducido drásticamente. La neurociencia evidencia que el cerebro necesita recursos externos que le centren el foco de atención puesto que el niño convive con una vorágine de estímulos que no sabe priorizar.
  • Pone el énfasis en que es necesario enseñar a aprender y a organizarse para lograr la eficiencia del cerebro. Modular nuestro cerebro para servirnos de él, abandonando la idea de que somos lo que somos “por culpa” de nuestro cerebro por la de que “gracias” a él podemos ser lo que deseemos.
  • La neurociencia  aporta un nuevo término y enfoque a la educación el concepto de neurodiversidad, expresando que si no soy como los demás, no lo pretendas.
  •  Saber los procesos y sucesos mentales que ocurren en nuestro cerebro desde que nacemos nos da respuestas para comprender cada comportamiento. Desde hace mucho tiempo en la educación, nos hemos basado casi exclusivamente en la conducta del niño para educarlos. La neurociencia advierte que la conducta es una expresión más del comportamiento y no la única manera de observar los problemas de los niños para aprender. Luego los test de Inteligencia quedan relegados a un recurso más y no la única forma de discernir, por ejemplo, si un niño es de necesidades educativas. Un alumno que no aprende lo que queremos que aprenda,  tendrá un CI bajo siempre puesto que los tests de inteligencia presuponen que los niños han adquirido un grado de pensamiento a través de  unos aprendizajes previos. La neurociencia nos apunta que “suspender” test de inteligencia no supone que tenga una debilidad mental permanente ni transitoria. Es que no ha aprendido lo que le van a preguntar en los test.
  • La neuroeducación tiene en cuenta todas   las circunstancias que, desde la gestación han configurado un ser único y diverso. La genética es un factor importante pero no el único. Hay otro factor denominado epigenética[1], definida por F, Mora  como aquel conjunto de experiencia y hábitos que vamos acumulando y que nos hacen cambiar continuamente :“…. mucho de lo que usted haga en su vida, como es fumar o tomar drogas, o llevar una vida estresante, así como los estilos de vida en general que lleven los individuos, pueden cambiar el genoma a nivel funcional que puede ser transmisible a sus hijos, o nietos, o incluso biznietos.”
  •  Recientemente se ha encontrado evidencias de que somos capaces de interferir en nuestra bioquímica solo con nuestros pensamientos, de ello ya sabían los monjes budistas hace muchos años. El autocontrol y la autorregulación contribuye a la homeostasis[2] o   equilibrio interno para mantener una condición estable.
  • La neurociencia nos anima a repensar el Sistema Educativo desde raíz y nos sugiere evitar hacer apaños que contradicen y crean confusión a toda la comunidad educativa.
  • La neuroeducación   no proporciona un método de trabajo al profesor. Lo que hace es reorientar nuestro desempeño a la luz de las evidencias que las neurociencias nos alumbran. Entender cómo somos y por qué actuamos de una manera y no de otra, nos enciende una habitación que siempre estuvo cerrada a los ojos del maestro. Es como habitar una casa en la que hay dependencias que necesitas disponer de ellas pero están cerradas a cal y canto.
  •  La neuroeducación abre la puerta para hacer los aprendizajes emocionales pero también ordenados y productivos. Y además tiene la garantía de la continua evaluación. Al ser un método científico se expresa mediante evidencias probadas y comprobadas.

El maestro debe cualificarse y participar del conocimiento de los avances neurocientíficos, si no para llevarlo a la práctica, al menos para darse autoridad y respeto, ese que tienen los expertos en cualquier profesión que justifica su desempeño.

Referencias

[1] Francisco Mora: “Todo lo que hacemos en la vida puede repercutir en nuestros genes” Entrevistas 21, Tendencias 21

 

[2] El término homeostasia fue acuñado por el fisiólogo estadounidense Walter Bradford Cannon, en el año 1929

 

Un instante Mágico

Neurodiversos

Autor: Neurodiversos

Hay un instante mágico en nuestras vidas que ocurre muy a menudo.

Si no somos conscientes pasa sin pena ni gloria.

El sueño le ayuda a manifestarse.

Si cuesta mucho puede afectar nuestro rictus y llega a obsesionarnos.

Cuando llega ese instante nos inunda una sonrisa plácida de enorme satisfacción y de emociones embriagadoras.

Cambia nuestra  respiración que puede hasta cortarse; la postura se yergue, brillan los ojos, a veces se erizan los pelillos de la nuca.

Tenemos la necesidad de contagiarlo y propagarlo a los cuatro vientos.

Si ese momento es compartido creas lazos de por vida con quien llegó contigo.

No nos acostumbramos jamás y es recurrente durante toda nuestra vida.

Ni cien años que cumplieres….

Es un momento indescriptible.

Nos llega a todos.

Es el instante en el que el medio penetra en las células modificando nuestro yo y el de quienes estarán en contacto con nosotros…

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Disciplina Positiva

¿ Qué hay de verdad en que solo podemos atender 18 o 20 minutos?

Interesante texto en el que el neurobiólogo  José Ramón Alonso nos descubre cómo se puede crear un neuromito sin apenas fundamentos y evidencias  reales, en este caso desmonta  el mito de que tenemos un tiempo muy corto de atención.

“En 2015 un estudio encargado por Microsoft y que fue comentado en la revista Time señalaba que el tiempo de atención de un estudiante era de ¡8 segundos!  Sin embargo esta idea  que se repite y repite en estudios y conferencias no tiene una evidencia clara. Responde a un estudio sobre la permanencia que los usuarios o fisgones mantenemos en un sitio web o anuncio antes de saltar a otra página, irnos a otra red social u otro artículo. Esto es lo que hacemos cuando curioseamos.

Lee sus razones directamente  en el artículo de la revista ” Neurociencias ” :

El mito de los quince minutos de atención

Síndrome de Down: trabajo de especialistas

 

Diseñadores con síndrome de Down y autismo dan vida a este estudio