Cuando Alba bajó del tejado azul

 

IMG_20180925_112226.jpg

Como mimetizada con el color azul del tejado de la casita de plástico Alba pasaba los recreos.  Como una gata huidiza y solitaria se escondía del mundo en lo alto. La despeinaban las ramas espesas de los naranjos y limoneros que la protegían. Jugaba con las hojas y arrancaba alguna que otra vez la naranja más naranja y el limón más amarillo para dejarlos caer. Se deslizaba por el tejado cabeza abajo como si no tuviera huesos, se desparramaba por el azul para ver dónde había caído y suponía yo, comprobar si se habían reventado. Así pasaba los recreos un día sí y otro también de cuatro a cinco años.

Era un  Jueves de Diciembre de su segundo curso en la escuelita cuando uno de los compañeros creyó que la naranja había resbalado de sus manos y quiso devolverla a su dueña. Alba miró al niño cabeza abajo desde su atalaya, la cogió y me pareció que  sonrió. La volvió a tirar y el niño se la devolvió de nuevo, así fueron muchas veces hasta que el compi se cansó y pidió a otro niño que “jugara con Alba” que  cuando se cansó no quiso dejarla sola y llamó a una tercera niña  que también pidió relevo a una cuarta y así hasta que la naranja reventó en las manos de la séptima compañera.

IMG_20180925_112053.jpg

 

Hoy Alba tiene 9 años, está en 2º de primaria en una escuelita de las que quedan ya pocas. En una misma clase hay tres cursos diferentes y niveles distintos dentro de los cursos por lo que están acostumbrados a ritmos diferentes tanto profesores como alumnos. Alba tiene la permanente tutela de su maestra sombra y sus medidas específicas para aprender lo que necesita. Se acostumbró al ruido, a los achuchones, a esquivar lo inesperado, a esperar su turno, a decir sus primeras palabras, a buscar contacto cuando le apetece y dejarse llevar aunque no lo desee a veces  y , en resumidas cuentas, Alba es feliz porque se le respeta y atiende como necesita.

Hoy volví a ver estas fotos y caí en la cuenta de que Alba hace mucho tiempo  que no  sube al tejado azul.

IMG_20180925_112114.jpg

Anuncios

¿Qué es el estado de flujo cerebral, la sensación de fluir?

Flujo, es un estado del cerebro que fascina a los científicos, Parece ser la fuente de la que fluye la creatividad. Fue identificada por primera vez por Mihaly Csikszentmihalvi en 1988.

Es la combinación de acción y conciencia. Desaparece el sentido de sí mismo y libre conciencia, el tiempo se dilata, ralentiza o acelera. El rendimiento se aumenta y aparece la creatividad.

Existe una explicación neurocientífica, neuroeléctrica. Parece ser un punto intermedio entre las ondas alfa (velocidad de 8 a 12 Hz ) y las theta (3-8Hz). Soñando despiertos.

Cuando estás en el borde del sueño, estás en ” theta “, donde las oscilaciones han ralentizado de 3 a 8 Hz.

Pero curiosamente, es en el medio de estos dos estados de ensoñación donde aparece el “fluir”. Este estado invita a un momento de inspiración o claridad: el momento aha! Y entonces, su cerebro despierta un instante de alta intensidad (ondas gamma cerebrales) que oscilan…

Ver la entrada original 39 palabras más

Vídeo para entender la neuroplasticidad en casos prácticos

¿Quién puede más la emoción o la razón? — SciLogs: En las entrañas de la mente

Cuando los cerebros emocional y racional quedan desconectados, anatómicamente o funcionalmente, los instintos y la emoción dirigen el comportamiento. La razón, casi ni aparece, pues uno de sus inconvenientes, su talón de Aquiles, es que necesita tiempo para imponerse y las circunstancias extremas no suelen otorgarlo. a través de ¿Quién puede más la emoción o la […]

¿ Qué nos aporta la Neurodidáctica a la educación?

La neurociencia aplicada a la educación la llamamos neurodidáctica. Tiene la llave de la transformación educativa en un proceso de aprendizaje conectado, organizado y acorde con los ritmos e intereses del niño de hoy.

Leer más »

¿ Qué hay de verdad en que solo podemos atender 18 o 20 minutos?

Interesante texto en el que el neurobiólogo  José Ramón Alonso nos descubre cómo se puede crear un neuromito sin apenas fundamentos y evidencias  reales, en este caso desmonta  el mito de que tenemos un tiempo muy corto de atención.

“En 2015 un estudio encargado por Microsoft y que fue comentado en la revista Time señalaba que el tiempo de atención de un estudiante era de ¡8 segundos!  Sin embargo esta idea  que se repite y repite en estudios y conferencias no tiene una evidencia clara. Responde a un estudio sobre la permanencia que los usuarios o fisgones mantenemos en un sitio web o anuncio antes de saltar a otra página, irnos a otra red social u otro artículo. Esto es lo que hacemos cuando curioseamos.

Lee sus razones directamente  en el artículo de la revista ” Neurociencias ” :

El mito de los quince minutos de atención

Anna Forés: “La esencia de la educación es la inclusión”

Una pionera en neuroeducación para seguirla.

Anna Forés Miravalles

Por Educación 3.0

El curriculum de Anna Forés es muy amplio: Doctora en Filosofía y Ciencias de la Educación, profesora en la Universidad de Barcelona, vicedecana en temas de doctorado y posgrado propios, codirectora de la revista de innovación e investigación educativa REIRE, miembro del grupo de investigación consolidado GR-EMA (entornos y materiales para el aprendizaje) del Instituto de Ciencias de la Educación de la Universidad de Barcelona… Hemos tenido la oportunidad de charlar con ella con motivo de la tercera edición de su obra “Neuromitos en educación: el aprendizaje desde la neurociencia” (Plataforma Editorial) y también de cómo aprende el cerebro, los beneficios de la neurociencia en los procesos de enseñanza y cómo ha evolucionado la neurología.

Ya se han publicado tres ediciones de “Neuromitos en educación: el aprendizaje desde la neurociencia”. ¿Qué diferencia a esta obra de otras publicaciones de temática similar?

Ver la entrada original 922 palabras más

Nuestro organismo es como una grandiosa orquesta

Curiosidad, alta resistencia a la frustración y persistencia además de inteligencia, son los rasgos que definen a un excelente investigador según nos dice en esta entrevista el bioquímico premio Nobel de origen judío Avram Hershko.

img_nmascaros_20170307-200253_imagenes_lv_propias_nmascaros__dsc3031-kY5E-C07DKQCYJGFW21M2-992x558@LaVanguardia-Web

 LV | Foto: Neus Mascarós

¡Cuántos proyectos damos por terminado al mínimo contratiempo? El abandono es en sí el fracaso. Saber reinterpretar los errores y analizar las consecuencias que de ellos se derivan puede ser la puerta que abre nueva vía de investigación.

Tener ese espíritu de caminar hacia delante como un viento fuerte cuando se necesita empuje y como una brisa suave cuando se divaga y cuando el viento amaina mantener la idea en la mente sin perderla de vista.

 

” Nuestro organismo es como una grandiosa orquesta: todos sus instrumentos –unos aparecen, otros enmudecen– deben acabar tocando una sinfonía armoniosa….”

 sigue  la entrevista pinchando aquí