De casos y fracasos. 1. Nervios!! para qué os quiero…

Aprender lo que el cerebro detecta que no es importante para la vida es una misión casi imposible en cerebros dispersos. Y aún así aprenden.

No se puede enseñar cuando no se está preparado para aprender.

Probé con todos los métodos de lectura del mercado y de los que en mi trayectoria he ido ideando con una alumna cuya actividad era frenética. Como no paraba un segundo la perseguía por los rincones, la tomaba en brazos para calmarla y centrara su atención unas décimas de segundo. Le ponía orejeras graciosas que me inventaba para centrar el foco, a veces sosteniéndole la cabeza o persiguiendo sus ojos presentándoles cartones con las letras grandes y de colores o pequeñas y en blanco y negro. Nada, no había manera, ni relajación,ni mindfulnes,  ni juegos, ni inventos, mi paciencia y mis expectativas se agotaban. Aquello era un puro nervio en acción, media hora con ella gastaba más calorías que un mes entrenando crossfit. Era tal mi esfuerzo sin conseguir resultados que llegué a plantearme si servía para la reeducación.

Y llegó su momento o se obró un milagro. Un día quiso leer una notita de clase del niño que le gustaba. No quería que la leyera nadie y la curiosidad debió ser la que le ayudó a conectar las áreas implicadas en la lectura. Estaban todas perfectamente preparadas, lo que le faltaba era conectarlas. Y se dio cuenta que sabía leer al unir las letras y pronunciarlas. Un milagro patente fue cuando se sentó al menos dos minutos y se pudo concentrar.

Me di cuenta que atención y concentración debían responder a mecanismos cerebrales distintos y que los dos juntos eran necesarios para interpretar esos signos escritos que miraba y les “sonaba”. Algo había sucedido para que lograra esa concentración en la que se paró el mundo y, estoy segura que  tiene que ver con curiosidad y emoción ( F. Mora). Leyó la nota y le hizo feliz. Y yo lloré más por verla sentada y concentrada que por haber logrado por fin, tras cuatro años, leer. Claro que esa intensa actividad que tenía le guió el aprendizaje y en una semana se leyó lo que no había leído en dos años.

Esta niña aprendía a su forma, entre una voltereta, una patada a la silla o un sal y entra de clase. Cuando descubrió la herramienta de la lectura al momento quiso escribir sus cartas de amor. Y al poco tiempo escribió la poesía más absurda que he leído en mi vida pero a mi me pareció hermosísima.

Con ella aprendí que hay que avanzar siempre. Que no hay que empezar de cero porque el cerebro aprende y lo hace aunque no quiera, lo que no puede hacer a veces es producir y expresar cuando no está preparado. Y con ella aprendí que no es tan importante el método como el interés y curiosidad intrínsecos que actúan de motor y me prendé del milagro de aprender.

N.R. 2.010

 

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¿Qué pasa en tu cabeza?

Un libro pensado para profesores y alumnos a partir de 14 años.

Sara Capogrossi, licenciada en biología y escritora de libros de divulgación científica, y Simone Macrì, doctor en psicología, investigador del Instituto Superior de Sanidad de Italia y autor de más de cuarenta artículos de investigación en revistas internacionales y varios libros científicos son los autores de este jovial libro que nos acerca a los profesores y alumnos a esta reciente ciencia.

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“….¿Qué pasa en tu cabeza? El cerebro y la neurociencia es una obra interesante que puede tener utilidad didáctica para estudiantes de 14 años o más. La lectura de una entrevista puede servir como arranque en una clase sobre el sistema nervioso para despertar la curiosidad del alumno. También contiene, a lo largo del libro y en un apéndice final, diversos experimentos sencillos que pueden realizarse en el aula para ilustrar conceptos y fenómenos. Solo un ejemplo: con taparnos un ojo y acercar una hoja de papel al rostro se puede revelar la existencia del punto ciego del ojo y así hacer a los estudiantes reflexionar sobre su explicación e ilustrar un principio anatómico de este órgano. Merecidamente, el libro  al completo puede recomendarse como lectura adicional, sobre todo para alumnos con mayor interés por esta área….”

 

Fuente :

http://www.investigacionyciencia.es/revistas/mente-y-cerebro/numero/82/qu-pasa-en-tu-cabeza-14879

Extinción de autolesiones en autistas

¿Has probado a imitar tú  en lugar de que te imite  un niño con autismo?

A raíz de ver el vídeo que os comparto  decidí imitar a mi alumna de 5 años  cada vez que se golpeaba o mordía. Pasado un tiempo  sin presentar autolesiones  conmigo  invité a su tutora y compañeros  a que lo hicieran.

El resultado ha sido sorprendente. En apenas un mes no se ha vuelto a repetir este comportamiento. No sé si lo tiene aparcado o extinguido.

 

 

 

Un instante Mágico

Hay un instante mágico en nuestras vidas que ocurre muy a menudo.

Si no somos conscientes pasa sin pena ni gloria.

El sueño le ayuda a manifestarse.

Si cuesta mucho puede afectar nuestro rictus y llega a obsesionarnos.

Cuando llega ese instante nos inunda una sonrisa plácida de enorme satisfacción y de emociones embriagadoras.

Cambia nuestra  respiración que puede hasta cortarse; la postura se yergue, brillan los ojos, a veces se erizan los pelillos de la nuca.

Tenemos la necesidad de contagiarlo y propagarlo a los cuatro vientos.

Si ese momento es compartido creas lazos de por vida con quien llegó contigo.

No nos acostumbramos jamás y es recurrente durante toda nuestra vida.

Ni cien años que cumplieres….

Es un momento indescriptible.

Nos llega a todos.

Es el instante en el que el medio penetra en las células modificando nuestro yo y el de quienes estarán en contacto con nosotros a partir de ese momento.

Y no volvemos a ser los mismos.

Se llama aprendizaje.